sábado 7 de febrero de 2009

Dreams from the Past ~ A never ending Symphony


Otra vez el mismo sueño, la misma sensación del ser, y que ser cuando ser ya no nos alcanza? Que buscar cuando al vida no da opciones que recorrer cuando no hay caminos sino vicisitudes dirigiéndose hasta el fin de los tiempos. Como hombre nunca pude aspirar a estas verdades ocultas, pero cada uno es mucho más cuando rompemos la barrera de la humanidad.

Otra vez el mismo sueño, la batalla en su punto medio, donde los soldados y guerreros se enfrentaban por las tierras que deseaban conquistar.
Dirigir a mi ejército a la victoria, ese siempre fue mi objetivo, mi meta máxima, el obtener el poder para vencer a todos los que se me oponían y hacer que se sublevasen ante mi. Pero ya no era así, ahora tenía otro objetivo en este campo de batalla, mas alto que el vencer, mas profundo que la aspiración al poder. Mas grande de todos, deseo inocuo, no conocido como tal.
Uno a uno y a la vez de a muchos, derribaba a mis oponentes, rasgándolos, dando incontables estocadas en sus piernas, brazos y en sus corazones. Las luciérnagas insistían en atacar, los fanáticos de la Luz nunca entendían razones, solo gustan llamarte monstruo, aun cuando ellos han clavado en estacas, las cabezas de mis hermanos demonios, en señal de advertencia. Hipócritas que dicen querer unir los reinos al suyo, una bella forma de hablar de la conquista, así como al matarnos, hablaban de purificación. La verdad es que no éramos tan distintos y aun al final nosotros no éramos tan hipócritas…ni tu tampoco…
Pero en este campo de batalla nada de eso me importaba, solo tenía un objetivo, encontrarte, derribar uno tras otro de los miembros de tu legión, intentando encontrar tu mano en medio de todo el caos. No me era difícil derrotarlos, siempre tenían los mismos movimientos variados, pero predecibles, movimientos que mi maestro, El Brujo Maestro, me había enseñado a evitar y como destruir sus defensas, dándoles muerte si así lo deseaba. Pero no buscaba eso, sino a vos tras cada enemigo que caia.
Un guerrero blanco arremetió contra mí al grito de: “Es el príncipe! Matemos al hijo de la Oscuridad y llevemos su cabeza con gloria ante el Rey” Estúpido, parecía que nunca había visto el poder de la realeza, ni siquiera en su reino, disfrutaba despachar a esos insensatos y arrogantes que debían arrodillarse en lugar de atacar. Sin embargo ya me había hartado de este juego, me estaba desesperando la sola idea de no encontrarte. Sabía que eras capaz de defenderte por ti sola, no era del todo necesaria esa exagerada escolta de guardianes que te imponían, pero me preocupé de todos modos, temía que fueras lastimada por cualquiera de los dos lados en un choque de fuerzas, parecías tan frágil a mis ojos, entre mis garras. De hecho no deberías estar allí siquiera, deberías estar en tu palacio, en la torre, allí donde todos creían que debías estar, donde debías permanecer, donde mas odiaba que estuvieras, encerrada…y segura…encerrada. Pero eras una rebelde, igual que yo, lo supimos desde que fuiste…“huésped” en mi habitación, lo supimos desde que nos habíamos atrevido a hacer esto, sin reparar más que en lo que sentíamos…la única de la Legión a quien podía respetar a sobremanera, mi amada Princesa.
Fui rodeado por un grupo de guerreros y sus respectivos hechiceros, una guardia elite que se había entrenado específicamente para asesinarnos, asesinar a mi padre, a mi hermano, a mi…y no dude en desarmarlos así fuese en partes, con mi espada y cualquier elemento que pudiera servirme de arma. Al desenterrar mi espada del costado del último soldado, choque mi espalda con alguien y sin hesitar gire para derribar a mi enemigo de un golpe. Nuestras espadas se cruzaron, reconociéndola de inmediato, reconociéndote, mi querida Selene. Uno de tus soldados se acerco por detrás y lo derribaste de una patada, cayendo inconsciente y entonces uno de mis soldados trato de herirte y de un puñetazo destruí su casco haciéndole perder el conocimiento en el acto.
Aquel choque nuestro fue tan suave, tan ligero, como cada beso que depositaba al caer sobre tus labios, que no dudamos en repetirlo, haciendo una perfecta actuación, que podría haber sido una danza eterna, creando un circulo ritual a nuestro alrededor, con cada caricia de nuestras espadas, separándonos de los guerreros, de los cuerpos, de la sangre …
Cruzábamos espadas una y otra vez, podia ver que hacias uso de los movimientos que te enseñe, cuan aguerrida eras. Pero estaba cansado, cansado de aparentar que tras cada mandoble iba a matarte cuando en realidad deseaba envolverte en mis brazos. Podía atisbar en tus ojos, a través de tu caso, la misma sensació. Un nuevo choque se produjo y con él nuestros respectivos enemigos nos rodearon, pretendiendo darnos fin, pero nosotros estábamos acostumbrados a luchar en equipo, como pareja, como uno solo.
Entrelazamos nuestras manos y dando vueltas, mezclando nuestros ataques y nuestros objetivos, imposibilitamos a todos y cada uno de ellos, dejándolos inmóviles, inconscientes.
Exhausto y cansado, deje ir mi último suspiro de batalla, había perdido todo mi raciocinio, solo había algo en mi interior y me había rendido a ello, rendido todo a ello. Gire sobre mí mismo y ya podía sentirlas, tus manos sobre mi casco y las mías sobre el tuyo. Con deseo y pasión desenfrenada, arrojé ese fragmento de armadura lejos para poder ver la belleza de tu rostro. Te sujete fuertemente por la cintura y aun con la delicadeza que merecía tu ser, te aferraste al cuello de mis ropas y nos unimos en un profundo beso que duraría aun mas que nuestra danza, un beso que nos separo del resto del mundo, que derretía las sombras y las luces a nuestro alrededor, que nos dejaba en el ocaso, allí donde pertenecíamos.
Ya no me importaba nada, todo lo que quería era volver a tenerte recostada sobre mi pecho, acariciando tu cabello mientras te contaba los cuentos que tanto adorabas…en nuestro bosque, nuestro lago, nuestro mundo…
Nos sentíamos libres finalmente, libres de esa prisión que nos había capturado durante el enfrentamiento, libre de esas mascaras, libres como si nadie más allí hubiese, confiados de que la batalla, el humo y nuestro propio circulo nos cubría. Pero nos habían visto, de ambos lados, aquellos que miraban con asco nuestro amor y que con sus viperinas lenguas querrían signar nuestro futuro.
Y aun así nosotros pelearíamos, lejos o cerca, aun en los momentos más crueles y de mayor confusión. El amor no está en el cerebro ni en ningún órgano, lo está en todo, el amor está en la sangre, la sangre nos gritara por dentro, nos arrastrara, nos hará arrodillarnos ante ella y alabarla hasta que nos volvamos sus obedientes subordinados y esa sangre, ese amor, nos llevaría hacia nuestra eternidad a lo largo de todas las vidas…
Pues nunca hubo historia del pasado tan Hermosa y Cruel que la de La Princesa y su Principe…

***

Un escenario de guerra y dolor, nunca fue el más acorde para los dos, y allí estamos otra vez, esto es una guerra, no lo crees? Casi silenciosa...y en algún punto uno caerá y el otro vivirá…el punto, la elección…
La sangre sigue hablando, la sangre sigue cantando esta canción a tu oído, puedes aun oírla, dime que cuento te conté ayer en tus sueños y proseguiré con el siguiente párrafo para que otra vez vuelvas a dormir tranquila…
Miles de palabras susurramos a nuestros oídos y solo dos completaron el significado de todas.

*Tiempo al tiempo, recibimos lo que merecemos, es cuestión de paciencia y devoción.*

miércoles 28 de enero de 2009

With That Kiss


And so, with that deep kiss all my memories come back. All those dreams and memories which I hide in the abyss of my heart, come back to surface once again, those dreams of you, those memories of me and you. That Smile that time cannot erase, and I wonder if you still remember the way you smiled that day. I could hear your laugh, resounding with shy, as you hided behind that wall of ice. You always had to do that (why?), but even so, I could see you, I could hear you, for nothing can stop me, when I want something about you.

Then now I wonder if you remember what you felt back then and also if you could felt what I felt too…

Now my memories are back, like this pumping blood running across these chains among my old heart. I still count my black feathers as they fall, and see the two me, the one that became cold like ice, a real ice, not a simple wall but a pure cold skin, and the other one that wake up just now, the one that has been sleeping for long, long time. I still remember your black wings and they still seems so sweet for me, so dear…that there’s still a feeling, a need of protecting them, protecting you from every harm, for I know that even when you try to seem harsh and rude, deep inside you, there’s a girl that sometimes cry all alone…as you did in past, when you remained alone and tied.

I can remember how you looked at me like thinking “what are this idiot trying to do? ” and even so I still tried to make you smile, I know you could, not sarcastic but sweet, and yet you still tried to hide it. So hard…never give up, but that’s okay, it’s that for what I love you so deep, even with a big scar in my chest…

Now I wonder once again, almost the third, if I have to seal all this emotions and feelings back inside, with the most fierce chains ‘till they die or if I have to give them the chance…a chance to let them show me, let them give me The Chance, of seeing once again that cute smile.

With that Kiss…
Jump over me, caress my skin with your fingertips…through my throat, my face, my lips, my whole…burning skin, warm deep from within…to grab me from my hands, and so I grab you back…but yes, if I do that I could never let you go, for I want to feel you to deepest halls of your very black heart…

I know that someone have called you sexy, gorgeous, hot…but did someone called you beautiful?...maybe yes, maybe not…

Here I’m, in the land of the morning star, and I know that sooner or later I could go back to my ice prison, but deep inside, maybe, I’m still the same child…if you let me I can be your key…and do everything for you even if you treat me cold like winter (I really love winter).

I still want to embrace you, Beautiful…

I remain yours
Only you can call me yours.

The Dark Angel

*Schau mal! it’s a life watch, it’s counting my time and yours as well. But it’s a shame there’s too little time for us, and so much things to do and to say. Take me, I don’t want you to disappear, so use my whole body if you need it, I’ll help you to retrieve your memories. Your tears are such a cruel pain, the fear in your eyes break my chest, worst than a burning spike…I don’t want to see once again that face that break all my heart in little pieces…it’s such a unbearable sin, that those cruel crystals fall down your face and break your dear eyes.*

lunes 19 de enero de 2009

Rot und Blau

Los demonios no pueden ser amados, el dijo...mientras las azules llamas se movían entre sus dedos. Apuntándome con su garra como si fuera la sentencia de un dios arrogante, me condenaba a su misma condición…
Fuego y sombras van de la mano con soledad y eternidad…


Donde la oscuridad y las tinieblas son nuestro hogar y nadie más pueden reinar…crees que acaso ella allí estará cuando moribundo y sangrante estés? Pues mira a mis dedos y dime qué crees que esto es? La sortija de quien juro amarme por la eternidad…
Tanta soledad y tanto dolor en su voz y en sus ojos…ojos fríos y duros como los míos, llamas ardientes en nuestras manos…azul y roja…pero por sus ojos parecía que la sangre corría como un torrente de cristal carmesí que podría bañar el mundo en soledad…
Ellos siempre te perseguirán y te cazaran, por ser quien eres, uno de nosotros…por qué crees que será diferente para ti?
Parecía ver mis memorias pasadas e indagarlas hasta lastimarme el corazón…el acero penetrándome de lado a lado el pecho y saciando su sed…
Equivocado tu estas, amenace yo alzando mis llamas hacia el, las cuales ardían del rojo que solo posee el corazón de la oscura criatura de amor, casi dibujando el llameante corazón de mi interior.
Ambas llamas, Roja y Azul, danzaban entre ellas, chocándose, juntándose, reprimiéndose una a la otra en una eterna danza de muerte en la cual al final solo una quedaría ya…
Jamás la compares pues su canto no tiene igual y su voz es mas bella que el canto del ruiseñor…el acero que de mi bebió no por ella ni por m
i, pero por la sombras impulsado fue…
Cuando ves las manos, de la Luz y la Oscuridad tomadas y entrelazadas entre sí, no puedes pensar otra cosa que el milagro que el amor otorga…

Sus ojos cambiaron con esas palabras, quizás el comprendió que la sangre corre incluso por los ojos de alguien más…pero que se seca gracias al amor de esa sortija que en mis manos ha encontrado su hogar.

Y ahora, que él está en el suelo, con un ápice de esperanza…será posible que me cuente su historia…?

domingo 4 de enero de 2009

Nocte perpetua ~ Vera Visione

Las luces de los cuatro puntos sagrados, se encienden, cual llama sempiterna que arde al ritmo desacompasado del corazón sumido en la batalla. No busca gloria ni redención, pues su poder le basta para ello. Ignorantes son en su mayoría, aquellos quienes se atreven a tocar su filo y temerario aquel que osa mirar directamente a sus ojos.
La tierra tiembla, y los caballeros se reúnen a la entrada de su morada, acompañado por los parásitos y las criaturas que buscan venganza y recompensa. Una canción suena, no en sus oídos, mas si en su cabeza, una melodía de amor y del fin del mundo que se acerca. Los enemigos se reúnen a las afueras de la fortaleza negra, oculta en el desolado Sherwood oscuro.
La Oscuridad duerme, aun en su trono, aun recibiendo sobre su morada, los rayos dorados del amado de la noche. Un deseo del niño solitario, sin rima y sin poesía, sin jubilo ni alegría, solo paciencia, toda ella dispuesta a la llegada del nuevo amanecer, aquel sobre la cual su noche caerá, envolviéndolo y abrazándolo. Aquello que ya no existe en estos días, la protección de la devoción.
Los adversarios esperan, ordenándose meticulosamente, sin dejar pasar un solo hueco indefenso. El día se esconde y da paso al ocaso, haciendo que el demonio llore lágrimas de nostalgia, todas para él, siempre cargando su propio dolor dentro, encerrado, amarrado por oscuras cadenas, permaneciendo dentro de su negro corazón de cristal.
Halt mich – Las lagrimas de añoranza. El miedo y la angustia que calan profundo y dentro de su pecho, de su ser, haciéndolo llorar lagrimas carmesí, de su propio karma. Poder para sobrevivir a la propia adversidad, es todo acerca de poder, susurran voces en los pasillos de la fortaleza negra. “Might controls everything and without strenght you cannot project anything, let alone yourself”.
Una espada que brilla como obsidiana, aun en los rincones de la morada. Filtrándose la luz por pequeños resquicios, uniéndose con las oscuras llamas de las velas, el rostro del joven príncipe, permanece frio y sereno.
La Oscuridad de la Oscuridad, aquel que esta mas allá de toda noción del bien y el mal, una voz que no es mas que un reflejo del mismo ser. Las dos caras de una misma y negra moneda, cuyo tono no es el desgaste del tiempo sino el poder de eones, vidas unidas en un solo espacio temporal, hoy por hoy para destruir a todos aquellos que se nos opongan.
Mas asombrosa que los dioses, yaciendo por encima de todos ellos, la oscura espada del caos, brillando como sombras. Y miles de armas dispuestas a su alrededor. Drachenmörder, la esclavitud de todos los dragones. Sectumsempra, el filo de la espada fantasma. Ignis Gladius, ardiendo con el flamígero acero. Dunkelfeuer Drache, el dragón de las llamas oscuras. Herzen Schneider, lo que corta los corazones. Incontables armas, dispuesta a la destrucción de aquellos que se cruzan en el camino de la luz del cielo nocturno.
La oscuridad se levanta de su trono con parsimonia, más sin perder tiempo. Las negras puertas se abren y los adversos apuntan sus armas al corazón de la oscuridad. El príncipe se desvanece y por un instante, que duraría una eternidad, en el campo de batalla hace acto de presencia, la paz antes de la tormenta.
La cabeza de uno de los dragones cae en seco contra la tierra, cuyos colmillos y cuernos brillan a la luz de la luna llena, así como las garras del demonio. La noche se ha puesto y la Oscuridad abraza los dominios del principado. La sangre de los parásitos corre por los escalones, al tiempo que los ojos del príncipe se tiñen de Oscuridad, cambiando el cielo celeste por las tinieblas dignas del guerrero de la noche, condecorándolo con el iris escarlata de la sangre que fluye.

Los caídos en batalla se hacen presentes, así como el aullido del dragón negro, guardián del príncipe de la fortaleza. Este levanta su mano y energías, que llamarían negras, se mueven a su alrededor, tomando lentamente la forma de una espada negra.
Un frio congelante rodea el campo y al única calidez son los ojos escarlata del esgrimista del hielo, quien con su mano desafiante apunta a los invasores. En un fugaz instante, el príncipe y sus enemigos se lanzan al ataque, frente a frente, en un tiempo cuasi efímero, que decidirá al superviviente de esta noche perpetua.

Preparaos para oírla, pues esta es sin duda, una sinfonía sin fin.

Tellus dormit
et liberi in diem faciunt
numquam extinguunt
ne expergisci possint

Omnia dividit
tragoedia coram
amandum quae

Et nocte perpetua
ehem vel vera visione
par oram videbo te
mane tempu expergiscendi

***

el reino duerme
y el niño se sacrifica a si mismo día a día
Hasta que se extinga
y nunca despertará.

Esta tragedia destruye
todo frente a él
cada cosa que ama.

Y en esta noche perpetua
ven y observa, la visión verdadera
En el borde, yo se que te veré
Y en la mañana siguiente el tiempo despertará.

viernes 2 de enero de 2009

Die schwarzen Türen

Abrí mis ojos, la puerta allí estaba, negra y sutil, perdida en el abismo, perdida como yo. Nada más quedaba, solo una puerta solitaria y mi fría espada negra.

Noche fría y desolada, como rojos ojos del demonio azotado por el funesto destino, parado ante las puertas del odio y la destrucción. Astralmente hablando, una condenación sin refugio ni compasión, la búsqueda insondable de la perla del corazón.
Los edificios ya no eran de concreto, los ventanales no existían sino como un marco de roca, solo una construcción edilicia, antigua como los ancestros y mil veces más letal. La historia narraba que se apoderaba de las almas de aquellos que entrasen dentro. Una espada negra no tiene alma ni corazón y no necesita uno para tomar otro.
No lo busques, no lo olvides, ni siquiera lo repitas, pues incluso el viento puede ser traicionero y tus palabras hacia tus enemigos llevar. Cuida tu espalda pues la torre es carcelera y también los altísimos. Traición – un puñal en el corazón, aquellos que se dicen dichosos, solo encubren en plumas blancas sus intenciones, horribles como su rostro.
Cicatrices y dolencias, este no es el camino del inicio, solo parte del ritual, una puerta más que he de abrir, otra base que invadir. The Legendary Dark Knight, un nombre para la eternidad. Oscuridad, demonio, purasangre, espada y Magia.
Luna llena, clara y bella, bríndame poderes, tú, luna plateada, despierta al lobo blanco en mi alma.
Buscando de pueblo en pueblo, buscándote por todas partes. Un arrecife de locura y pasión, pálida como la muerte en este triste corazón y cálido como el deseo del héroe trágico en perdición. No tu palabra, mas si la sortija, pues ellas nos unen y enternecen.
La espada negra, fría e imperecedera, destructora de las almas de los dioses, cubierta de sangre. Arma indestructible, invencible, matará a cualquiera que se le enfrente y se postrara solo ante quien la controle.
Otro camino más, lejos del principio, lejos del final, pero eso pierde importancia, pierde todo cuando el adversario ataca y mis poderes uso para todo destruir. Poder ilimitado. Abrir la puerta – Mi destino, este es el camino que siempre conocí y mientras seguí avanzando por el camino me he hecho fuerte y solitario.
Abrir la puerta – hedor a muerte, lujuria sin fin, herejías vueltas sagrado, y la sangre en sus ojos. La batalla estalla, Ragnarök empuñada, ya no hay puertas ni fortaleza, no hay palabras sino acciones. La sangre corre por las paredes, por el suelo, sangre que se mezcla, que salpica al contacto de los muertos.
Fatal destino, funesta espada de la oscuridad, Legendario caballero oscuro, príncipe purasangre, esta es la noche de la luna plateada, la noche de los demonios, con el baño de sangre, las plumas que se tiñen de carmesí y la llave de la perdición colgando del cuello…la fortaleza de lagrimas perdidas.
Esta es una noche más…


miércoles 5 de noviembre de 2008

Mein letzte Wort

Un frio congelante rodea mi cuerpo, un mar de dolor y angustia. Inseguridad y miedo se apegan a mi piel, cual sanguijuela que succiona toda la esperanza en mi. Perdido en mi propia Oscuridad, donde al mismo tiempo me siento tan a salvo.
Tú lates en mí, me das alas…pero tantas veces siento que este sent
ir es solo crueldad. Me das alas solo para ser cortadas luego. Una y otra vez perdido en este círculo vicioso.
Tantas voces me dicen que te calle, tantos hechos, tantos testimonios irrefutables claman que te encadene. Y al final por qué te dejo seguir latiendo? Para las esperanzas, o esperanzas de Amor? Para que me las vuelvan a destruir con un pestañeo y una palabra?. Dime por qué te dejo vivir? Sin ti no sentiría nada, no tendría miedo, no tendría dolor, no volvería a retorcerme, ahogado por mis propias lagrimas, sintiendo como las sádicas manos del dolor rodean mi cuello, me asfixian, pero nunca terminan por quebrarme…
Alegría? Felicidad? Amor? No lo veo…debo estar ciego? Dime donde están porque no lo veo! Dices que miento? Y que si así es? Tú me has mentido aun peor, me hiciste llorar como nunca, no mucho mejor que a un niño desamparado, mientras mis besos se han secado con cada daga en mi corazón.
Dime qué diferencia hay entre un espejismo y estar ciego? Algo que esta y desaparece es igual a no estar. Los medios tonos no me sirven y a vos tampoco! Ambos somos uno! Es mejor estar ciego que ver espejismos que torturan cuando desaparecen…así como lo ves, no miento…así como mi pecho duele, como mis pulmones se cansan…me muero, me canso de sufrir…de vivir, de dejarte vivir en mí...
Quiero llorar, quiero llorar, y mis sentimientos me ofrecen sus lágrimas, pues cuando te vayas, cuando cadenas en ti ponga, ya no estarán más, ni yo tampoco seré yo…una vez más. Pero ya no sufriré, viviendo sin vivir, llorando la sangre de mis dolores en cada día. La sangre y los dolores salidos de vos.
El vacio, la paz acompañada del silencio eterno, la muerte sin el hedor a muerto, solo una linda fachada, para los que ven sin ver. Así como el fantasma de la opera, poniendo una máscara sobre mis dolores, mis cicatrices, mi alma…mi corazón.
Y todo se desvanece, porque solo fui un niño que soñaba con fantasías que no eran más que eso. Te cierro el candado, retengo tus emociones, te expulso de mi ser, encerrándote en el profundo vacio.

Y así caigo, aun llorando las ultimas lagrimas de mis dolores, las lagrimas que no me esperaba…porque en verdad yo quería todo lo que me dijiste, porque en verdad esos eran mis deseos…yo en verdad quería creer y soñar hacia la realidad…tu solías ser yo.

Y sabes…al final…todo lo que quería decir…es…Te Amo…

Die Nacht gebahr ihr jüngstes Kind. Ein Traum der Liebe seiner Sehnsucht.
Ein Traum der Augen - nicht der Hände, ein Traum zum Träumen - nicht zu leben.
Doch die Augen des Kindes kannten keine Schönheit.
Sie waren des Staunens viel zu schwach und der Morgensonne erstes Licht.
Der Morgen tagte nicht für das Kind, denn am Morgen war es blind.
Seine hände aber wurden alt und blieben unberührt

jueves 28 de agosto de 2008

The Unforgiven

Con hielo en sus fríos ojos el marchaba, caminando con firmeza, dejando tristes huellas y lamentos.
Hundido por la mano de un mundo cruel y una vida sin sentido, todo lo que queda en el joven niño es ver la verdadera cara del mundo.
Y mientras este ciego niño camina sobre espinas, en hombre se convierte. Pubertad a los diez años, madurez a los doce, un adulto de quince años, un joven que vio la fealdad del mundo.

Ya joven piso la tierra astral, buscando respuestas, buscando descanso de una vida fría y dolorosa. El niño quedo atrás, la inocencia jamás llego. Siempre cuida las segundas intenciones, niño, y fuerte te volverás.
Ellos dedicaron sus vidas a tratar de destruirlo, conociendo su pasado, conociendo su poder – Evitar que crezca, evitar que despierte.
El joven, que niño fue alguna vez, ahora camina una vez mas en soledad, sostiene una espada, sostiene un corazón que se despedaza. Esta batalla que él no puede ganar, esta batalla que él no puede perder…
Una batalla en solitario, un objetivo que no pudo ser realizado, el sacrificio de él, el abandono de ella. El joven hombre está preparado para morir cualquier día, preparado para morir en cualquier lugar.
Frío y solitario, entregado a la muerte.

Y con con su espada, el joven corta a sus adversarios, derramando la sangre sobre las espinas que pisa, ahora vueltas estacas…lagrimas en los ojos, gotas de ira, gotas de tristeza, al tiempo que el vacio comienza a llenarlo…
Nadie ya puede detener los cambios, la abrupta tormenta que se sacude dentro del joven. Sometido a un constante dolor en cada respirar, apuñalado por la soledad a la que fue gentilmente entregado. Quien podría tocar su corazón? Evitar que este se hunda en la mas pura venganza, en la mas pura Oscuridad.
A esta altura solo el mismo, el por si solo podría salvarse…pero ya es tarde para ello…el ya no existe.
Ya no queda nada para él, necesitando el final para liberarlo.
La soledad se mete debajo de su piel, recorriendo sus venas, activando sus nervios, el peor de los dolores, la angustia mas grande y viperina.

Córtame, escupe en mis heridas, mírame con desprecio, baña los tajos con alcohol, sonríe al ritmo de mi llanto, atraviésame el pecho. En verdad no valgo nada para ti…tan poco…
No bebiste lo suficiente para decir…que me amas…